Páginas

.

.

miércoles, 21 de febrero de 2018

"La justicia que necesita el pueblo" - Carta de Hebe de Bonafini

No sientan que estoy dando una clase, estoy contando cosas que me pasaron en mi vida y cómo traté de enfrentarlas y de cambiarlas, y desde muy chiquitita pelear por lo que yo creía que era justo. La injusticia yo pensaba que nunca me iba a llegar, siempre tenía miedo a algo, pero yo decía cómo me iba a ir tan bien, los chicos no se enferman (uno siempre uno piensa en los hijos, que no les pase nada), no me dan trabajo, se portan bien, nunca tuve p roblemas yo decía. ¿Será que me va a pasar algo grave? Y pasó. La primer cosa que me pasó, que me sacudió, como algo de mucha injusticia, es que un joven, un compañero de mi hijo mayor, que se llamaba Lavalle de apellido, se fue con la gente de Tucumán, co n los compañeros del ERP que estaban en Tucumán, y en la primer batalla lo mataron. Digo batalla porque la verdad fue una encerrona, que mataron a un montón de pibes y lo mataron a él. Inmediatamente de eso empecé a ver la otra parte de la injusticia, cómo los chicos hacían justicia. Entonces viene mi hijo y me dice “Mama, mirá hay que cambiar de casa a algunos pibes porque eran amigos de Pinino y los van a venir a buscar. Hay que armarles una casa. ¿Qué me podés dar vos para armar la casa?”. Y qué sé yo, l e digo, mirá en el fondo vos sabés que tengo mucha ropa, yo la guardo, la plancho, la acomodo. "No mamá" dice, "así hacen los ricos, dan lo que les sobra. Yo quiero que me des algo que te cueste darme". Y digo qué sé yo, no sé que precisas. "No, no, yo pre ciso algo de la cama". Y fue y me sacó el colchón, las frazadas y las sábanas. Y se llevó todo. Y yo me quedé pensando. Y él entonces me dijo “ porque nosotros somos los encargados de todos los compañeros, darles la solidaridad, que es una manera de hacer justicia”. Y yo no entendía demasiado pero bueno, mi marido que se quedó muy enojado, “¿Y vos por qué dejaste que se lo lleve?”. Nada, le digo yo, cuando quise darme cuenta se lo había llevado. Y esas cosas a uno lo van formando. No sabés qué es justicia y qué es injusticia. Cuando lo vas elaborando te das cuenta cómo ellos trabajaban, cómo ellos se acompañaban. No sé si ahora hay tanta capacidad como tenían ellos para ver las cosas. Y después la injusticia cayó de lleno en mi casa. Los chicos crecieron. Es tudiaban, trabajaban, cantaban, iban a la uni. Se enrolaron en una tarea impresionante que es querer hacer la revolución. Estaban convencidos que iban a poder, y eso nació a partir de la injusticia. La injusticia era que había llegado López Rega con mucho poder. Mataba a los pibes en la calle. En la Universidad se había formado algo que eran los pibes más fachos que se llamaba CNU, que mataban en la Universidad como si fuera nada, y nadie los perseguía a ellos, ni nadie les decía nada. Todo se tapaba, todo era un silencio. A partir de esa injusticia, de esa persecución, de esa cosa increíble, es que los chicos nacieron a querer hacer justicia, y la justicia era que el pueblo tuviera lo que le correspondía, que tuviera comida, que en ese momento no tenía, que se pusiera en prisión a los mataban a los jóvenes, hombres y mujeres, que ya te invadían la casa, venían de noche, te metían miedo. Eso lo aprendí después, cuál era la justicia y cuál era la injusticia. Siempre los pueblos nacemos y nos hacemos revolucion arios y combatimos a partir de la injusticia. La justicia es una palabra, como la libertad, después tiene un contenido. Así que fue muy duro para muchas familias, porque en la época de López Rega ya desaparecieron casi 600 pibes. No desaparecieron, los mat aban y los dejaban tirados en la calle para que el pueblo tuviera miedo. Y nadie decía nada. Era todo secreto, que es parte de la injusticia. El silencio es injusticia. Y el grito del pueblo es la justicia. Y bueno, cuando llegó el terror también a mi casa empecé a sentir la injusticia con más profundidad. Me clavaban como cuchillos todo el tiempo en el cuerpo, porque a partir de la desaparición de una persona, o dos, o tres, de tu casa, ves cómo todo el mundo comete la injusticia del silencio, si un vecino que ve y que no quiere decir, del desprecio con que nos trataban los jueces, de la complicidad de los curas de la iglesia que vos ibas creyendo que te iban a dar una mano. (...) A nosotros nos habían hecho creer que había que llevar todo a Naciones Un idas, porque ahí sí había justicia. Que Naciones Unidas iba a encontrar a nuestros hijos. Entonces nosotros empezamos a querer mandar a Naciones Unidas todo. Pero tenías que mandar un certificado que habías hecho el Hábeas Corpus pidiendo por tu hijo. Pero los jueces no te querían dar ese papel, porque ellos decían que no era un almacén, que era un juzgado, que un recibo te los dan en un almacén. Si te enojabas mucho con el juez y lo puteabas o le decías lo que sentías, porque lo que estaba cometiendo el ju ez era un acto de injusticia, te ponían presa. Mucha gente no sabe eso, te ponían presa por reclamar un papelito. Como acto de justicia se nos ocurrió a dos o tres madres robarle al juez el sello y la hojita. Entonces cada madre que presentaba el Hábeas Corpus, como el juez no se lo daba, lo hacíamos nosotros. Fotocopia, sellito y firma del juez. Pero había madres que tenían miedo, decían “no, pero ¿Qué estamos haciendo?” No, les decía yo, no estamos haciendo nada malo. Él no nos lo quiere dar y nosotros fa bricamos algo como de desesperación, para que Naciones Unidas recibiera la denuncia. Y en ese acto de justicia e injusticia nos dimos cuenta que Naciones Unidas tampoco servía para nada. Y la injusticia tiene que ver con la mentira también, tiene que ver con las palabras, cómo se emplean las palabras, y cómo se miente. Muchas veces dicen que con una mentira no pasa nada, no a veces no pasa nada, pero la mayoría de las mentiras hacen asesinatos, porque a nuestros hijos los asesinaron porque todo el mundo de cía que eran terroristas que mataban a la gente, que le iban a sacar la plata a los que tenían. Nada más mentira que eso. Y una sociedad se calló, soportó todo lo que pasaba, porque estaba convencida que nuestros hijos eran terroristas, que nosotras éramos madres de terroristas, sin analizar que nuestros hijos lo que estaban haciendo era salvar a la patria de esos monstruos como López Rega, y los milicos, y los acompañantes, y la policía, y los empresarios, y los Martínez de Hoz, y la iglesia, y los curas. Porque en ese momento los sacerdotes, la mayoría de los sacerdotes, cobraban sueldo de juez de instrucción, usaban zapatos de militares, y muchos de ellos usaban armas. El sacerdote de la cárcel de la nueve, que yo lo conocía porque era el hijo del peluqu ero de mi barrio, que se llamaba Montaña, yo un día le pedí una entrevista para ver si mi hijo no estaba ahí en la cárcel por casualidad o por no sé qué, y cuando llegué tenía la pistola arriba de la mesa. Osea pasaron muchos años, y todos me decían "¿Vos vas a contar eso?" Sí. "¿Y lo vas a contar en La Plata?" Sí ¿Dónde lo voy a contar?. Por eso la palabra, que tiene tanto valor, hay que usarla. Si uno tiene la verdad y sabe que es así, no hay que tener miedo. ¿Qué va a pasar? ¿Quedó bien, no quedó bien? ¿ Es muy guarango, es muy grosero lo que digo? (...) Nosotros muchos años creímos que los hijos iban a volver, muchos años. Recién en el '79, cuando vino la Comisión, nos dimos cuenta que los habían matado a todos. Pero no todas las madres se dieron cuen ta de eso. Una familia de La Plata, el padre de una  familia de La Plata, que no lo voy a nombrar porque es muy conocido, tenía una fortuna en medallas de oro mexicanas, que a partir de algo que ocurrió llevaba todos los lunes no sé cuántas monedas al cuerp o uno del ejército para que lo atendiera Rualdez, para que le abriera el portón. Pasaba uno y en el segundo portón había que dejar no sé cuánto, nunca me dijo cuánto, sé que dejó todo ahí y nunca lo recibió Rualdez. La injusticia tiene muchas caras, a veces muy encubiertas. Cuando te dicen que esperes, que vas a un lugar, y que vas a otro, y que presentas cosas. La mayor injusticia para mí se hizo cuando se armó la CONADEP, porque hacernos otra vez esperar a las madres, hacernos otra vez denunciar a las madres, otra vez llevar todo, si ya estaba todo en los tribunales, si ya teníamos cantidad de denuncias en los tribunales, cantidad en todas partes del mundo, que no había quedado lugar que las madres no mandáramos cartas, denuncias, papeles, Hábeas Corpu s, fotografías y de todo. Y resulta que te hacen esperar, hay que esperar. Se abre la CONADEP, toda la gente estaba enloquecida. Creían que te iban a encontrar el hijo. Y las madres dijeron no vamos a ir a la CONADEP. No vamos a llevar nada, ya está todo e n todos lados. ¿Por qué tenemos que hacer otra vez cola para denunciar, cola para llevar, otra vez la esperanza de recuperarlo? Porque es muy duro. Algunas somos más incrédulas, más fuertes, más locas o como quieran decir, y entonces vos no creés, decís no , a mí no me van a engañar, yo no voy a ir. Pero hay madres que sí, y tenían una esperanza con la CONADEP que era impresionante. Encima les mentían cuando iban. Les decían cosas que no eran verdad. Por eso cuando se habla "ay qué injusticia" de cosas que s on simples, hay que llamarles de otro nombre. Porque la injusticia es esa del engaño de la vida y la muerte, el engaño de que va a volver y no vuelve, de que lo esperés, que va a venir, y no está. De que está en tal cárcel y no está. Por más que condenen a los militares y hagamos 200 mil juicios nunca va a haber justicia, porque es muy grande y muy horrible lo que pasó, y las torturas que le hicieron a nuestros hijos fueron muy espantosas, y destrozaron nuestras casas, nuestros hogares, nuestras familias, n uestros maridos y los hijos que nos quedaron. No éramos más una familia, no existió nuestra familia, la desaparición fue de todos: los hijos porque no los vimos más y las familias porque no fueron más las mismas. Entonces para mí los juicios, nada, yo te d igo la verdad, me parece bien que vayan presos, pero nunca fui a un juicio, porque no me bancaría estar adelante de alguien que sé que mató sin reventarle la cabeza a trompadas. No puedo, es más fuerte que yo. Y no es que soy mala ni que soy violenta, no, es demasiada la bronca que se acumula. Entonces la injusticia tiene que ver con muchísimos hechos, tiene que ver con la mentira, tiene que ver con la complicidad. No es solo una palabra. Vos pensá que los capellanes del ejército tenían un poder impresionan te: son los que bendecían a los que tiraba a nuestros hijos vivos al río y al mar, que tiró a las madres también, a tres de nuestras compañeras. Las tiraron vivas al río. Y después qué, vos a un tipo de esos lo metés en la cárcel, y decís "bueno ya está, a hora se hizo justicia". Está bien que vayan presos, pero no se hizo justicia. Apenitas una pena. Ahora los quieren devolver a sus casas porque son viejitos, hay que traerlos a la casa. Me dicen "¿Vos vas a decir algo?" No, porque los van a traer igual. No me voy a gastar en decir una sola palabra. Los van a traer porque ya están algunos, unos cuantos, más de los que nos dicen. Por eso compañeros no hay que dejar pasar nada en la vida. No hay que dejar pasar nada de lo que pasa ahora. Le tenemos que hacer p agar caro a Macri lo que está haciendo, porque no es una dictadura pero casi casi. No me digan que no hay que hacerle nada porque esto es democrático, es otra mentira y es otra injusticia creer que este gobierno es democrático. Que fue elegido por la volun tad del pueblo es una cosa, pero que es democrático es otra. Y otra vez la mentira, y otra vez el valor de la palabra. ¿Hasta dónde lo vamos a llevar al valor de la palabra? (...) La justicia, compañeros, no es meter a un hijo de buena madre en la cá rcel. Eso es una pequeña reparación. Ni hablemos cuando nos quisieron reparar con plata, las madres rechazamos todo lo que sea pagar por la vida de los hijos, ni locas. Este pueblo todavía les debe a nuestros hijos un reconocimiento como el de Néstor. No u na plaquita, no una baldosa en el piso. A todos por igual, reconocerlos como hombres y mujeres capaces de dar lo mejor que tenían, que era su vida, su juventud, su historia, su familia, sus hijitos. Un revolucionario nunca es terrorista. Es un hombre que a ma a su pueblo, que da su vida por su pueblo. ¿Cómo podemos decir que es terrorista? Terroristas son ellos. Son los que te matan de hambre, ahí es el terrorismo. 'Hijo de puta' no es una mala palabra, la mala palabra es 'hambre'. Entonces todo eso tiene qu e ver con confundir las palabras, el valor de las palabras, y con saber qué es, dónde está la justicia, o la pequeña partecita de justicia. La justicia tiene que ser algo que nos haga feliz. Y a mí no me hace feliz que los milicos vayan presos. Yo siento q ue hay una pequeña reparación para mostrarles a ellos que también pueden ir presos, pero no van presos, ni los torturan, ni les pegan. Van a lugares privilegiados, llenos de comida, con todas las ventajas de lo que pidan. Yo no quiero que se mueran, quiero que vivan, para que sufran, y para que vean cómo, a pesar de todo y contra todo, las Madres los vencimos, las Madres les ganamos, porque no dejamos que mueran nuestros hijos, y ese es un acto de justicia. Nuestros hijos no van a morir nunca, porque ya hay miles de pibes que levantan sus banderas. Eso es un acto de justicia. Así que, compañeros, gracias por haber venido, y bueno otro día por ahí les cuento más cosas.

lunes, 12 de febrero de 2018

Desempolvando la Doctrina de Seguridad Nacional

(Diario Contexto) El ministro de Defensa, Oscar Aguad, anunció la creación de una Fuerza de Despliegue Rápido que actuaría en todo el país. El diputado Guillermo Carmona criticó el involucramiento de las Fuerzas Armadas en temas de Seguridad Interior. Con la excusa del “combate al narcotráfico y al terrorismo” y con la supuesta “la amenaza mapuche” como el nuevo “enemigo interno”, intentan consolidar el modelo represivo del gobierno de Macri.El ministro de Defensa, Oscar Aguad, anunció la creación de una Fuerza de Despliegue Rápido conformada por miembros de las Tres Armas (Ejército, Marina y Fuerza Aérea). El ministro aseguró que el fin de este nuevo grupo sería “prestar apoyo” a las Fuerzas de Seguridad en “combate al narcotráfico y al terrorismo”. Algunos medios aseguraron que también sería utilizado para combatir “la amenaza mapuche”.
Según afirmó el diario Infobae, las Fuerza de Despliegue Rápido tendría entre sus funciones combatir “el avance de grupos violentos mapuches extremistas”. Luego, en el mismo artículo se señaló que “desde las Fuerzas Armadas ven que hace falta una mayor presencia militar para cuidar los recursos naturales. Una alerta que se observó el año pasado fueron los ataques de vandalismo del grupo RAM en la zona de Vaca Muerta”.
En declaraciones a Radio Mitre, el ministro Aguad sostuvo que “la creación de una Fuerza de Despliegue Rápido, que estará conformada por las Tres Armas y tiene, entre otras, la misión de tener un apoyo logístico sobre la seguridad del país, sobre todo en materia de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”.
Un punto clave, que el ministro Aguad trató ignorar o minimizar es que las Ley de Seguridad Interior y la Ley de Defensa prohíben la participación de las Fuerzas Armadas en temas de Seguridad Interior. Ambas normativas fueron creadas tras la recuperación de la democracia y tenían como fin evitar que se repitan los terribles actos del Terrorismo de Estado.
El involucramiento de las Fuerzas Armadas en temas de Seguridad Interna responde a explicito pedido que, hace ya varios años, Estados Unidos le hace a Argentina. Sin embargo, el gobierno norteamericano no aplica para sí lo que le pidió a los sucesivos gobiernos argentinos y que hasta ahora había sido rechazado. En Estados Unidos, Defensa y Seguridad tiene sus campos bien divididos y no se mezclan. Pero al gobierno Mauricio Macri eso parece no importarle.
En diálogo con Contexto, Guillermo Carmona, diputado nacional por el Frente para la Victoria señaló: “Hace un tiempo vengo advirtiendo que estamos ante el peligroso regreso a la Doctrina de Seguridad Nacional. Vimos cómo Macri autorizó el derribo de aviones, mediante un decreto que establecía una situación de emergencia en seguridad. Vimos cómo el gobierno avanzó en capacitación a las Fuerzas Armadas en acciones directamente vinculadas con la Seguridad Interior. Desde el Congreso hemos advertido y rechazado varios de los ejercicios militares que se proponían de parte del Poder Ejecutivo, en virtud de que involucraban a las Fuerzas Armadas en capacitaciones que tenían por objeto la lucha contra el terrorismo, contra el narcotráfico y contra el contrabando. Todas problemáticas propias de la seguridad interior”.
Carmona también afirmó que “en esa línea de políticas, alineadas con la Doctrina de Seguridad Nacional, aparece ahora esta iniciativa, que es absolutamente ilegal por ser contraria a la Ley de Seguridad Interior y a la Ley de Defensa”.
“Esta situación tiene una clarísima relación con las políticas de seguridad que promueve Estados Unidos en el mundo, en especial en América Latina. No resulta llamativo que el ministro de Defensa, Oscar Aguad, anuncie esto a pocos días de haber pasado por Argentina el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson”, sostuvo.
El legislador aseguró: “Hemos visto los efectos nefastos que generaron esas políticas en países como México y Colombia. El involucramiento de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico ha generado en esos países una enorme corrupción y una escalada permanente de la violencia y la inseguridad”.
“La preparación de las Fuerzas Armadas implica funciones muy distintas a las de las Fuerzas de Seguridad. Una vez que se militariza la Seguridad Interior, lo represivo predomina sobre lo preventivo”, explicó.
Carmona aseguró que “desde el Congreso vamos a plantear la ilegalidad de esta medida y vamos a denunciar que Argentina está incursionando en prácticas que ya vivimos en la década del ‘70 y que derivaron en el Terrorismo de Estado”.
Por último, el diputado destacó que “una condición necesaria para toda Doctrina de Seguridad Nacional es la creación del ‘enemigo interno’. En los años ’70 era ‘el fantasma del comunismo’, en el siglo XXI ‘el fantasma de la amenaza mapuche’. Nadie, con un poco de sensatez, puede aceptar que se trate de una amenaza real. La estigmatización de los mapuches es terrible y la imputación de que entre ellos hay algunos grupos terroristas es totalmente falaz, fantasiosa y tiene una clara carga xenófoba”.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Los genocidios "secretos" financiados por Israel en todo el mundo

El armamento de Israel no sólo llega al ejército birmano para continuar con el genocidio rohingya, existen varios casos más en todo el mundo.

Activistas pro-palestinos como 'Palestina Libre' acusan al régimen israelí, encabezado por Benjamín Netanyahu, de financiar, suministrar de armas y entrenar militarmente a viejos gobiernos dictatoriales y regímenes deshonestos en países que orquestan "limpiezas étnicas". Asimismo, Al-jazeera desveló en una investigación que Israel estaba detrás de su apoyo al ejército birmano, que lleva a cabo la persecución y el genocidio de la minoría musulmana de los rohingya, acusaciones a la que Israel no ha dado respuesta.
Lo que es cierto es que el crecimiento de la industria de armas en Israel incluso ha comenzado a dar cierta competencia a la europea y a la más rica y productiva del mundo, la estadounidense. A la nación la acusan de brindar desde asesoría en logística militar, entrenamiento de milicias, venta de dispositivos de espionaje, explosivos, armas automáticas y de alto calibre; hasta la firma de convenios con gobiernos para vender arsenales de millones de dólares y financiar guerras.
Sin embargo, el gobierno de Israel no ha hecho ninguna declaración oficial ante las acusaciones del abogado israelí, Eitay Mack, especializado en leyes internacionales y quien presentó una serie de peticiones, basadas en pruebas burocráticas, a los tribunales israelíes para sacar a la luz los detalles del comercio armamentístico de su país.
Mack comprobó que durante este último verano, los funcionarios militares de Israel aprobaron el 99.8 por ciento de todas las solicitudes de licencias para exportación de armas a todo el mundo.
Aquí te presentamos algunos de los países, además de Myanmar, que tienen o tuvieron convenios con la industria armamentística israelí y que la involucra en genocidios étnicos perpetrados por regímenes inestables y deshonestos.

Sudán del Sur

La Guerra Civil del país más joven del mundo es una sangrienta batalla entre grupos étnicos más importantes, los dinka y los nuer.
Combatientes sudaneses
Los dinka, quienes presiden el gobierno actual con el presidente Salva Kiir, compran dispositivos para intervenir las llamadas telefónicas de sus opositores políticos y líderes guerrilleros de los rebeldes nuer. El mismo Mack asegura que no sólo asesinan a opositores y guerrilleros, sino también a periodistas que estén en contra del gobierno dinka, según informó el diario local Haaretz.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) publicó el año pasado un compilado que revelaba que las fuerzas leales al régimen sursudanés estaban usando armas de fabricación israelí con la que se asesinan a cientos de civiles nuer, hechos que han conseguido el desplazamiento de millones de personas y que han provocado la muerte de miles de personas en todo el país mientras Israel adquiere ganancias millonarias.

Ruanda

En 1994, durante el genocidio en el país africano por “limpieza étnica” y contra grupos rebeldes a la dictadura hegemónica de la tribu de los Hutu, el régimen compró armas israelíes por ser más baratas que las estadounidenses pero igual de efectivas y mortíferas, revelaron los documentos filtrados por abogados en Tel Aviv, de acuerdo al diario Haaretz.
Brutal masacre en Ruanda
El genocidio por compra de armas de largo alcance y explosivos como granadas y minas subterráneas cobró la vida de un millón de personas. El informe filtrado apunta a Shimon Peres, quien fuera ministro de relaciones exteriores de Israel en la década de los noventa y quien facilitó la llegada de las armas a Ruanda.
El 6 de abril de 1994 se perpetró una de las peores masacres en la historia de África y de la humanidad en medio de la Guerra Civil entre etnias ruandesas, exterminio que se prolongó hasta julio cuando casi terminan con los tursis, minoría étnica, con fuego israelí.

Sri Lanka

Durante la guerra civil en la isla ubicada al sur de la India, entre 1983 y 1998, murieron más de 20 mil personas cuando el régimen de la ciudad de Colombo y los Tigres de Liberación del Tamil se enfrentaron con armas procedentes de occidente como tanques soviéticos, armas estadounidenses y aviones de guerra israelíes.
Sri Lanka durante la guerra civil
Según un libro titulado “El negocio de las armas” de Gideon Burrows, el gobierno de Sri Lanka compró aviones y helicópteros cargados de armas rápidas o metralletas de fabricación israelí para desarticular a las fuerzas rebeldes de los Tigres en la espesa jungla de la isla, desencadenando una Guerra Civil sin escrúpulos por las dos partes.
Si bien es cierto que no todo el armamento que se usó en aquel enfrentamiento civil era de origen israelí, los aviones y helicópteros fueron determinantes en la muerte de miles de milicianos rebeldes y civiles inocentes.

Nicaragua y El Salvador

Durante las revueltas revolucionarias y rebeldes en Centroamérica, específicamente durante la guerra civil salvadoreña y la revolución sandinista de Nicaragua, el flujo de armas israelíes a estos dos países se intensificó en los años ochenta, donde Panamá fue puerto de entrada, según una investigación especial de la revista Proceso de 1983.
Víctimas de la guerra de El Salvador
 Los beneficiarios: el gobierno salvadoreño (apoyado por Estados Unidos) contra las fuerzas armadas campesinas y comunistas y el régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua (beneficiario de Israel) contra el Ejército Popular Sandinista.
Al igual que en el caso de Sri Lanka, la procedencia de armas a Centroamérica durante ambas revueltas eran de Occidente, pero Israel contribuyó al armamento de los regímenes apoyados por EUA, recalcitrante aliado de Israel. En total, entre ambas revueltas sumaron se sumaron 140 mil muertes, según datos oficiales.

Fuente: Annur TV

martes, 14 de noviembre de 2017

Carta de Aníbal Fernández

El jefe de gabinete del último gobierno kirchnerista escribió una carta luego de que los ex funcionarios Julio De Vido y Amado Boudou fueran detenidos. De hecho, ayer Fernández visitó a Julio De Vido en prisión. El gesto fue agradecido públicamente por el ex ministro de Planificación Federal.

"Con el Peronismo no alcanza,
Sin el Peronismo no se puede"

Néstor Kirchner (un grande de verdad)

Como un hermoso jarrón chino -ese objeto valioso y preciado por toda la familia, al que nadie le encuentra el lugar adecuado-, nuestra conducción atraviesa al Peronismo… que no la atraviesa.
Nuevas construcciones (el mismo perro con diferente collar); uniones de similares características que partiduchos liberales acotados desde Juan Perón al rol de herramientas electorales, alianzas policromáticas; armados horizontales que, sin embargo, tienden a orbitar en torno a la estrella de un sistema político-planetario que se obsesiona en juntar asteroides, cometas que pierden su brillo, cuerpos celestes varios, pero ninguno con la densidad adecuada, casi todos fugaces, absolutamente pasajeros.
Estos "espacios políticos/partiduchos" no tienen la densidad ni la carnadura y textura del Movimiento Nacional. ¿Será que el Peronismo no ha sido invitado a esta cita? ¿Qué digo invitado? Ha sido, más bien, des-invitado y aunque el "nuevo espacio" (creado o por crear) contenga algunos nombres respetables y muchos militantes que vibran con las mismas consignas que voceaba el pueblo peronista en el ´45 o la gloriosa JP en los cercano/lejanos ´70s… no es el Peronismo. No respeta ni sostiene el valor constitutivo de la Lealtad. No contiene el rigor del Luche y Vuelve. Nadie, ahí dentro, daría "la vida por Perón", ni por los peronistas. Y si bien es cierto, como decía Néstor, que "Con el Peronismo no alcanza", es más cierto como cerraba él aquella frase: "Sin el Peronismo no se puede".
Y no. No se puede. Aunque decidan una campaña light y amateur para evitar que se recuerde a la "Vieja Cristina", hacedora de tanto, mientras la "Nueva Cristina" habla de los logros de sus dos gobiernos; y aunque se limpie el horizonte de "dirigentes estigmatizados", dirigentes que se han roto el alma en nombre del Proyecto (por favor no me incluyan en esta calificación), aunque te pidan que no vayan a los actos, no integres las listas, no juegues… No se puede.
No se puede hacer campaña con el culo en la mano. No se puede ser socio de un club que no te quiere como un socio más, aunque pagues rigurosamente la cuota que, además no es barata. No se puede "parecerse" al enemigo utilizando hasta su terminología, sin pagar consecuencias. No se puede "ignorar" el fuego amigo y disfrazarlo de vehemencia. No se puede "aceptar o perdonar" las peores agachadas de mierda en nombre de la Unidad y la Concordia.
Y no importa si te soplan en la oreja algunas consignas pensadas por especialistas ecuatorianos, portugueses o de la Conchinchina. El Peronismo tiene lógicas que la teoría de la comunicación política mundial no entiende. Es imposible recuperar con las redes lo que se ha perdido en la calle. Qué se le va a hacer. Todos hemos cometido errores. El tema es no defenderlos como si fuesen una herencia.
Por lo demás, es innegable el ataque cotidiano de los medios, la (in)Justicia, las Corporaciones. Como es innegable que, como dicen por ahí, están llevando a cabo una "cacería". Pero las piezas de caza apreciadas en este coto, son bien definidas y casi todas sufren la desprotección de la manada. Distinto de lo que predicaba Juan Perón cuando nos avisaba que "La unidad nos da la fuerza, la solidaridad la cohesión."
Puede ser que la Lealtad ya no "garpe" electoralmente. Pero (y perdón por agarrarme de Juan Perón con tanta fuerza), "Hay dos clases de lealtades: la que nace del corazón que es la que más vale y la de los que son leales cuando no les conviene ser desleales". Hoy hay leales que están presos por leales y traidores que no sólo gozan de las mieles de su entrega, sino que cada tanto son convocados por el "nuevo espacio" para ver si vuelven al redil, o si negocian, o si dialogan, o si articulan o si… coso.
Hace 72 años que, los de afuera (que son de palo) nos auguran "el fin del peronismo". Eso quisieran porque lo que nos pasa hoy nos pasó alguna otra vez y siempre, siempre, fue el Pueblo peronista, su lealtad, su solidaridad, lo que sacó al país adelante. ¿Tenés alguna duda que volverá a suceder lo mismo con el Peronismo?
No soy ni agorero ni un traidor… Solo desprecio esta pretendida construcción (berreta) que lejos de parecerse a un frente compuesto por fuerzas de distintos palos, se asemeja más a quienes desde la impotencia, como les pasa a los nenitos, han intentado hacernos desaparecer y sin embargo, día a día nos multiplicamos. ¿Sin el Peronismo?… hummm, no. ¿Sabés que no?

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El plan económico de Martínez de Hoz

Si siempre se hace algo de la misma manera, el resultado nunca podrá ser diferente. Entonces, si se aplica en 2017 el mismo Plan Económico de Martínez de Hoz, en la Dictadura de 1976...

1. Eliminación de controles de precios.
2. Eliminación de controles cambiarios.
3. Liberación del comercio exterior.
4. Libertad de exportación a través de la eliminación de impuestos.
5. Libertad de importar, eliminando todo tipo de prohibiciones.
6. Liberación de las tasas de interés.
7. Liberación de controles a los alquileres.
8. Eliminación de las tarifas políticas de los servicios públicos.
9. Eliminación de subsidios.
10. Libertad de contratación de los salarios.
11. Libertad para las inversiones extranjeras bajo reglas justas y sanas.
12. Libertad para la transferencia de tecnología.
 
¿Por qué debería tener un resultado diferente?… lo podes escuchar en boca de José Alfredo Martinez de Hoz en el siguiente video...